El sábado 26 de septiembre, parte de nuestro cuerpo de líderes emprendió viaje rumbo a Valle Colorado, Jujuy, para vivir una nueva experiencia de nuestro Proyecto de Intercambio Sociocultural.

Desde el comienzo, el objetivo fue claro: no viajar para asistir, sino para encontrarse.

Qué hicieron allá

Compartir momentos, juegos, actividades recreativas y deportivas. Celebrar el Día de la Niñez. Generar propuestas para toda la comunidad. Acompañar e intervenir en clases y recreos. Conocer otras realidades y culturas. Y, sobre todo, construir vínculos.

Fueron días de convivencia, danzas, charlas, risas, abrazos, miradas y muchísimos aprendizajes. Días que invitaron a nuestros líderes a salir de su realidad cotidiana y encontrarse con otros desde un lugar profundamente humano.

Lo que se llevaron

Verlos compartir con los chicos y chicas de la escuelita, regalarles juegos, sonrisas, tiempo y presencia fue emocionante. Verlos crecer, expresarse, escuchar, respetar y ponerse al servicio de otros nos llena de orgullo.

Porque en este intercambio no solo se trató de dar. También fueron en búsqueda de recibir: abrazos, miradas, gestos, historias, sonrisas y momentos que quedarán guardados para siempre.

Volvieron con mucho más de lo que llevaron. Y, una vez más, confirmaron que estos intercambios no se tratan solamente de lo que podemos dar, sino de todo lo que podemos construir y recibir juntos.

Porque hay viajes que terminan, pero experiencias que dejan huellas para toda la vida.